Una habitación
Sábado 1 de agosto de 2026
La locura que está en mí también tiene derecho a estar en mí.
Esa voz que anuncia catástrofes que nunca ocurren, que dictamina como un juez siempre el error, que inquieta, asusta, atormenta (bella palabra que mi madre usaba casi cada día) … esa voz, esa voz que fueron los padres y que hoy está dentro de mí, que heredé como un mueble impuesto y que hoy es mía… esa voz, también merece un lugar en mí.
¿Por qué si atormenta (sigo con la palabrita)?
Porque, aunque es heredada, hoy es una parte de mí
Porque habla de mi historia
Porque habla de mí
Porque habla de mi madre o de mi padre- O de ambos
Porque en su locura también habla de su amor
Porque atormentó al niño que fui, pero hoy soy un adulto
Porque puedo abrazarla y darle un lugar en la casa que soy
Un lugar no central, una habitación en la esquina… pero una habitación al fin.
Para que ella también se calme, un poco al menos
Para que ella también llore, lo que pueda llorar
Para que sepa, en su loco mundo en el que nadie la quiere, que aquí alguien le da un lugar. Que es parte. Que no será exiliada.
Y así, llore lo que pueda llorar
Y se calme, un poco al menos