Narciso
Sábado 23 de mayo de 2026
Narciso
(A Florencia Abadi, que me develó a Narciso como un ser agobiado por el mandato de sostener su imagen y no como un ególatra que sólo piensa en sí mismo)
Esperá
bajá un cambio
y después otro y otro
andá frenando de a poco
poné punto muerto
frená
apagá el motor
respirá lento
sacate el cinturón de seguridad
respirá lento, una vez más
abrí un poco la ventanilla
mirá hacia afuera
Volvé a respirar
Y fíjate
entrecerrando apenas los ojos
como quien se pregunta algo que, quizá, ya intuye
aunque aún no sabe
Fíjate
¿cuánto de lo que hacés es para sostener una imagen?
quizá para sostener(te) una imagen
Una imagen en el espejo
o en el lago
o en la red que más te guste
una imagen narciseana
La imagen de bueno, fuerte, grande, alto, sabio, genio
o también lo contrario
Fíjate, preguntátelo apenas, susurrantemente
como quien atisba algo de lo que le pesa en los hombros
algo de lo que (casi) siempre ha estado allí
Y escuchá al cuerpo
que soporta y carga
y llora
y agota
Y, quizá, si algo de esto es cierto para vos
respirá lento una vez más
y dejá que algo del cansancio y el peso se ablande
y se haga agua en los ojos
y mirada blanda y amplia y lejana
a otro tiempo de la historia propia