La cinta, Gonzalito

Sábado 16 de mayo de 2026

Habrá que morir para poder ser. O, mejor dicho, para poder seguir siendo.

Porque si insisto, si persisto obstinadamente en lo mismo, cuando la vida me dice que no; o, peor aún, cuando me dice que sí, me da lo que busco, lo que peleo, lo que anhelo... si insisto, digo, siempre en lo mismo, seré siempre lo mismo.

La primavera no insiste en la primavera, deviene en verano, y el verano en otoño y el otoño en invierno... y eso es el año que vivimos. Y luego otro y otro.

¿Devenimos o insistimos en ser siempre quienes creemos ser?

El otro día, en un grupo, ante el pedido de un integrante que había llegado tarde de que se repita algo que se había dicho cuando él no estaba dije:

"La cinta, Gonzalito"

Inmediatamente, alguien dijo"Se te cayó el documento"

Si, pensé, a vos también, si no no lo hubieras entendido.

Pero más allá del chiste de ocasión, es verdad: Se me cayó el documento.¿Se me cayó o lo mostré orgulloso?

¿Por qué no? 

El documento es también la muestra de lo vivido, de lo construido, de las etapas que se van transitando, de lo que vamos dejando a nuestro paso.

Porque la vida es morirnos a cada momento.

Y es tan bello cuando realmente vivimos la vida, cuando la vivimos y la gastamos y la estrujamos. 

Y cuando no intentamos retenerla.Como el agua que se escurre de las manos del niño en la playa mientras él mira fascinado el agua que se escurre de sus manos.

La belleza de lo que es y de lo que ha sido.

La belleza de no quedarnos con nada.

De morirnos desnudos tal como nacimos, pero con toda la vida vivida en el medio.