Hace apenas tanto

Sábado 31 de enero de 2026

El jueves pasado mi papá hubiera cumplido 91 años.

Se fue hace 15 ya.

Como cada cumpleaños me tomo un café con él. Un rato, en mi casa, caminando por la calle, sentado en un bar.

Y charlo mientras lo miro a los ojos. Y veo como la muerte altera poco de los vínculos de amor (si, por supuesto, el otro ya no está aquí; aunque sigue estando. Y el vínculo sigue su camino y su proceso).

Y entonces, también el jueves pasado, le agradecí el futbol y River y el amor que sé que me tenía y las charlas largas donde aprendí mucho de como pensar y pensarme y el orgullo que sé que sentía por mí, aunque se fue justo cuando toda esta última etapa de mi vida como padre y como psicólogo comenzaba.

Y le pregunté por su ausencia aunque siempre estuvo allí. Y cómo no se daba cuenta de lo que ocurría, si es que no se daba cuenta. Y cómo defendía su ausencia hasta la ideología.

Y lo que se llevó y nunca me dijo

Le dije lo que siento tan hondo; que lo quiero tanto y lo extraño y el enojo y que lo quiero tanto y lo extraño y el enojo y que lo quiero tanto. Y lo extraño.

Y que todo esto convive en mí y que está bien.

Y que mi amor profundo por él no me hace ni imitarlo ni ser lo contrario.

Y que cómo me gustaría que esté aquí (sí, sigue estando, pero no está aquí) para poder tomarnos un café y hablar de fútbol y River y pensar y pensarnos y la vida. Y la muerte.

Como dice Mujica

"Hace apenas días murió mi padre,

hace apenas tanto…"

Cuando el tiempo es y no es a la vez