Cuidado, atención, peligro
Sábado 28 de febrero de 2026
Es como otra capa de la realidad, diferente.
Sucede, si tenemos suerte y si podemos hacer los movimientos necesarios, cuando se llega a algunos objetivos. Y cuando, al hacerlo, comprendemos que lo que es no era como pensábamos que sería.
Que la vida no era eso que pensábamos que sería.
Y no es posible la comparación; no se puede pensar si es mejor o peor. Porque lo imaginado no existe, sólo existe lo que es.
Y muchas veces lo que ocurre es realmente lo que deseábamos: Salimos campeones, ganamos el concurso, compramos la casa, nos dieron el auto, nos casamos con la persona con la que queríamos casarnos…
cuidado
atención
peligro
De todas maneras la sensación será diferente. La intensidad acabará antes de lo previsto, el enamoramiento y los fuegos artificiales durarán lo que duran los fuegos artificiales
cuidado
atención
peligro
¿Qué haremos entonces?
¿Le exigiremos a la vida nuestra proyección de lo que deberíamos sentir y entonces dañaremos incluso lo que bien hemos construido?
¿o duelaremos el anhelo infantil y preferiremos lo que está aquí ante nosotros y que lleva nuestra firma y nuestra marca?
Si la exigencia nos toma algo se dañará, se romperá y alguien será el culpado, muchas veces nosotros mismos.
Si tenemos la posibilidad de duelar el ideal que siempre se transforma al hacerse cuerpo y habitamos la inevitable tristeza que sucede a todo logro alcanzado atravesaremos un pequeño umbral, una especie de sutil puerta cuasi imperceptible y entraremos en otra zona. Tanto menos intensa que la imaginada, tanto más honda y profunda, tanto más vital y llena.
No se trata de una revelación, menos aún de una iluminación sin luz alguna. Se trata más bien de un recogimiento, de una comprensión experiencial de nuestra inmanente humanidad humana en medio de tanta vida incomprensible y abismal.
Y caminaremos agradecidos un rato al menos, asombrados de tener la fortuna de estar aquí
un rato, al menos.