Cambalache
Sábado 10 de enero de 2026
Quizá porque entre el sábado pasado y este dormí en tres lugares (más un avión) diferentes, cuando comencé a pensar en qué escribiría hoy en este (cada vez más) querido espacio del Escrito de los Sábados, no dejaron de venir a mí colores y músicas de diferentes tonos y maneras. Así me pasé un rato, intentando discriminar y buscando prioridades hasta que me di cuenta de que muchas veces es justamente la polifonía de las voces que no necesitan priorización lo que verdaderamente es y que el intento desesperado de orden es, como decía Norberto Levy, un intento vano de "alambrar el mar".
Y entonces nuestro Escrito de hoy será justamente eso, una especie de cambalache (pero pensado esta vez desde la belleza del cambalache y no como lo pensó el genial Enrique Santos) de por dónde fueron mis días en esta última semana.
Ahí vamos
Encuentros, desencuentros, encuentros con la mujer que amo. Que me hablan de encuentros, desencuentros, encuentros también conmigo.
La belleza silenciosa de vivir dos semanas completas en el bosque
Mar de las Pampas, Buenos Aires, Madrid.
La poesía de Alejandra Pizarnik y El Despertar, un poema (?) relato (?) escrito (?) desnudamiento del alma propia y humana (?) conmovedor e impactante que me dejó la frase inicial (y que se repite en parte al final) como un principio para mí
Señor
La jaula se ha vuelto pájaro
y se ha volado
y mi corazón está loco
porque aúlla a la muerte
y sonríe detrás del viento
a mis delirios
Qué haré con el miedo
Qué haré con el miedo
Dos reportajes que vi al querido Julio Cortázar
Cuestiones que pensábamos ayer en nuestra primera Supervisión/Reunión de Equipo en Habitar(nos) con respecto a cuán verdadera o falsa es la oposición "para el otro/para mí" que tantas veces vemos y armamos en la vida
La bella versión de la bella Sandra Mihanovich de "Honrar la Vida"
La Meditación de hoy que acabó (valga el verbo) justo con (o, quizá, "por") el orgasmo de la pareja de abajo (o al lado o arriba) en este departamento luminoso y amplio pero (evidentemente) con paredes de papel en el que estoy en Madrid.
El picoteo (los argentinos imaginen o busquen qué significa) que tendremos mañana en la presentación de Habitar(nos) España.
La manera (bella, a toda velocidad y en cámara lenta) en la que crece mi hija
La vidriera profundamente amorosa del cambalache de la vida.